¿Por qué soy como soy?

Testimonio enviado por una asociada (23-11-2009)

Lo he pensado durante mucho tiempo. Es una pregunta que tiene una respuesta muy complicada o muy sencilla según la actitud que se tenga frente a la vida.

En mi caso hay muchas personas que se “asombran” que me tome las cosas que me pasan de una forma tan positiva. Se que les puede parecer raro pero para mí es lo más normal ya que creo que hay que fijarse en todo lo bueno que uno tiene, principalmente la familia, los amigos, y por supuesto la vida misma y darle gracias a Dios por todo ello.

Siempre me acuerdo de una frase que para mí tiene mucha razón y que incluso llevo escrita en el móvil para que no se me olvide y recordarla siempre: “El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional. La verdad es que llevo varias frases escritas para leerlas cuando me siento un poco baja de moral pero esa es la que más tiene que ver conmigo.

Como dice la frase el dolor es inevitable, eso es una gran verdad, la diferencia se encuentra en la forma que tiene cada persona de afrontarlo. Soy capaz de ver más allá del dolor y pensar que tengo que superarlo para poder hacer lo que realmente deseo porque si no pensara eso mi vida se reduciría a la enfermedad y no es así, hay algo más, soy algo más,

La verdad es que no me recuerdo quejándome, o si lo hacía lo he olvidado, ni mente ha bloqueado esos recuerdos. Lo que recuerdo o creo recordar es que mi madre me decía que cuando me preguntaran cómo estaba dijera que bien. Creo que eso ha sido el inicio de lo que me ha hecho ser así; que día a día lo que hace que intente superar todo lo que me pasa es decirme a mi misma que no vale la pena quejarse, no sirve de nada, bueno si sirve, sirve para ponerse uno mal y a los que te rodean.

¿Se consigue algo con esa actitud? En mi caso no porque como he dicho la vida es algo más aparte de la enfermedad, o enfermedades. Eso no significa que no haya tenido mis bajones porque los he tenido y los tengo; en esos momentos digo “estoy cansada” pero luego pienso que hay que vivir lo mejor que se pueda con las limitaciones que uno tiene y buscar soluciones.

Todas las personas tienen “algo”, no somos iguales. Igual que no afrontamos el dolor de la misma forma, eso no quiere decir que quien no sea capaz de sobrellevarlo sea peor, sienta bien quejarse de vez en cuando, lo sé, el desahogarse, el soltar todo lo que llevas dentro es bueno. Pero para mí la actitud frente al dolor es el 50% o más para poder vencerlo y encontrarte mejor contigo misma y con todas las personas que te rodean.

Aunque hay que distinguir entre dolor físico y dolor emocional, seguramente el dolor emocional es peor pero yo no lo he sufrido y no se como lo afrontaré cuando llegue el momento…

Si me quejara cada vez que me pasa algo, estaría toda la vida quejándome y prefiero hacer, o intentar hacer, lo que me hace feliz que no hacerlo.

En resumen, si se puede llegar a resumir algo, la vida es demasiado bella para pasarla quejándose.

El Señor no envía cosas imposibles de superar ya que si uno mismo no es capaz de hacerlo te envía personas que te ayudan en todo lo posible, en mi caso mi familia (es lo más importante en mi vida).

Es difícil, muy difícil, lo sé, pero se puede superar

Sé que son ideas inconexas pero es complicado unirlas y que suene todo más fluido, es muy complicado “resumir” algo que llevo viviendo desde hace casi 30 años, desde que tengo uso de razón. Son muchos pensamientos y es difícil plasmarlos, pero lo importante es la actitud de cada persona ante el dolor.

Si en algún momento soy capaz de expresarlo con algo más de sentido lo escribiré pero mientras tanto esto es todo lo que puedo decir a la pregunta ¿por qué soy como soy?